Room, la película en la que lo bueno y lo malo se confunden

Hace poco más de dos años se estrenaba en salas la película Room, la quinta película de Lenny Abrahamson que adaptaba el best seller del mismo título y conseguía 4 nominaciones a los Oscar 2016 (Mejor Película, Mejor Actriz, Mejor Director y Mejor Guión Adaptado).

Ya llevaba bajo el brazo el Globo de Oro a Mejor Actriz Dramática para su protagonista, Brie Larson y otro premio del público en el Festival de Toronto.

Una chica secuestrada durante 7 años vive con su hijo de 5 confinados en una habitación. Esta es la trama.

Se avista el drama, pero sorprendentemente tarda en llegar. Es una peli de emociones.

En su momento causaba gran curiosidad un film que se estrenaba a finales de febrero, a semanas de la celebración de los Óscar, tras un breve paso por salas y evidentes dificultades en para su difusión, el timing no jugaba a su favor, pero tampoco lo hizo en contra.

No estaba aún disponible en Netflix ni otras plataformas de streaming y su salida en DVD se preveía después de la celebración de la gala. Sin embargo, esto no fue un problema para cinéfilos y críticos que ya la situaban como una de las grandes películas del año.

Personalmente, una de las mejores que he visto en los últimos meses, y que finalmente consiguió también el Óscar a Mejor Actriz. Una pena que no lo consiguiera también el niño, interpretado por Jacob Tremblay, que consigue una conexión con el público maravillosa. Su interpretación es simplemente alucinante.

Reconozco que cuando se estrenó esta película, no estaba yo para cine ni para mucho ocio. Otras tareas me tenían más entretenida y no me dejaban disfrutar de estos placeres, pero ahora que vuelvo a la carga y con los hijos más creciditos, me estoy llevando muchas sorpresas agradables con el séptimo arte. La habitación es una de ellas.

Os recomiendo que, si no habéis visto aún la peli, no sigáis leyendo porque el spoiler está asegurado y la verdad es que para mí lo mejor fue la sorpresa. No conocía la película y esto jugó completamente a su favor. Puse un título sugerido al azar en un rato perdido, pensando en trabajar mientras veía algo fácil de seguir y acabé viendo la peli completa hasta la madrugada sin poder despegar los ojos de la pantalla.

Como adelantaba, la historia es “sencilla”: una chica de veintipocos años vive secuestrada en una pequeña habitación con su hijo de 5 años, fruto de una de las violaciones de su captor que pasa por allí como si tal cosa todas las noches. Aunque parece que la historia va a estar llena de momentos violentos, ninguno lo es explícito, aunque la dureza de la historia sea evidente.

Podéis imaginar a priori una historia sombría, una habitación oscura, lágrimas y frustraciones… pero no.

La vida en la habitación es luminosa, pausada, llena de momentos mágicos, los de la infancia del pequeño Jack (no entiendo cómo ese niño no fue nominado a todos los premios existentes porque su interpretación es simplemente alucinante). La relación de Jack y su mamá es tan dulce, tan tierna y a la vez tan poco sana, tan dependiente, que los sentimientos del espectador fluctúan entre la adoración por sus caricias y el rechazo por algo a todas luces dañino. Una maternidad, en cualquier caso, libre de estereotipos, libre de juicios, una maternidad que nace del instinto y el amor.

La voz en off es la del niño que cuenta cómo su madre tiene días malos en los que no juega y cómo él se entretiene observando como parte de un juego que no acaba. Jack no necesita más. A su mamá, su calor.

Amanece saludando a cada elemento de la pequeña habitación y los trata como a personas (la habitación no es “la” habitación, sino “habitación”, parte de la familia) creyendo en una realidad que no existe. Su madre ha inventado para él un mundo que no va más allá de esas cuatro paredes. Hasta que cumple 5 años.

Aquí va el spoiler de la película ¡estáis avisados!

La película está dividida en dos partes claras: el tiempo de secuestro y la vida tras la liberación. Menos mal que existe la segunda parte. Todo va bien hasta que la mamá nota que Old Nick (así han apodado al secuestrador, porque obviamente no saben su nombre real) empieza a tener cierta curiosidad por el niño. En ese momento, la madre hará todo lo posible por sacarlo de allí como sea, incluso poniendo en riesgo la vida de ambos. Su dureza, su perseverancia, su sangre fría pone los pelos de punta.

Inventa que Jack está enfermo para obligar a Old Nick a llevarlo al hospital, pero no cede. Al día siguiente lo enrolla en una alfombra  y hace creer a su padre biológico que ha muerto durante el día. Le enseña a ponerse rígido para que al cargar la alfombra no sospeche nada y a desenrollarse practicando una y otra vez mientras el pequeño llora angustiado.  Soporta estoicamente y consigue su objetivo en una escena eterna llena de tensión que os aseguro que hizo que se me pusiera el corazón en la garganta.

En la calle, tras un forcejeo con su secuestrador y ante la mirada de los transeúntes, Old Nick se ve forzado a dejar al niño que grita pidiendo ayuda, pero le da tiempo a quitarle el papel que su madre le había dado con toda la información sobre su escondite y su identidad. Jack es incapaz de recordar nada en un primer momento, ni siquiera el nombre de su madre. Angustia máxima. Finalmente va dando pistas a la policía que logra localizar a su madre. Ese mismo día madre e hijo se reúnen. El reencuentro es simplemente mágico.

Cuando parece que ese abrazo marcará el fin de la película, comienza la verdadera historia: la vuelta al mundo, el familiarizarse con todo, el conocer una realidad familiar nueva, abuelos, casas de más de 4 metros de largo…

Y, por increíble que parezca, la melancolía, porque los dos, madre e hijo, echan de menos su habitación, aquella en la que habían creado un mundo a su medida al que solo le faltaba una cosa: libertad. Ahora que tienen la libertad, le falta magia y a mamá le falta la justicia. Toda su ira, su angustia, la que parecía que había enterrado para dar a su hijo una existencia tranquila, sale de nuevo y los demonios empiezan a atormentarla.

El camino no ha hecho más que empezar.

Una historia digna de ver y disfrutar. Cada segundo merece la pena.

Un comentario Añadir valoración

  1. Tania dice:

    En tu reseña solo tienes un pequeño error, en el papel que su madre le da a Jack no contiene absolutamente nada de información, por lo poco que se ve en el papel solo dice “Help” (Ayuda). Ella le da la información básica a Jack, el nombre de ella, y cómo hacer que resulte el escape. De ahí en fuera concuerdo totalmente contigo, pensé y sentí lo mismo al ver esta magnífica película. Y queda más que claro, la actuación del pequeño niño fue más que enecantadora, me atrapó con sus palabras, la forma en que veía la situación, una forma totalmente distinta y positiva a lo que era. Como dices, lástima que no ganara ningún premio, lo merecía. Saludos desde México.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *